19/04/2007 (18:00 h)
El cuadro de Velázquez ha cambiado de una manera radical, en cierto sentido ha cambiado más que el legendario Retrato de Dorian Gray, desde que fue pintado y expuesto por primera vez. Este cambio fue certificado en 1843 al cambiar su nombre original de La familia de Felipe IV, también conocido por el Retrato de Margarita de Austria, por el de Las Meninas, de esta manera ya no se retrata en este cuadro a la realeza, se retrata a las damas de compañía. La historia de las miradas, juicios, interpretaciones que han recaido sobre el cuadro constituye en sí misma la arqueología de los estratos sedimentarios culturales desde los que se visto este cuadro. De hecho casi cada generación, cada individuo se relaciona de una manera particular con este cuadro para interpretarlo como una pintura o como una obra metapictórica, pone así el intérprete un espejo más en el laberinto de Meninas que el paso de este cuadro por los años ha ido construyendo. Esta es la primera antología de textos en polaco que da fe de semejante, cambiante, contradictoria y rica "meta-pintura" que ha generado el cuadro de Velázquez.
Instituto Cervantes (Varsovia)